Procesos cognitivos en esports

Nuestra mente es el recurso y herramienta principal en los esports. Antes que tus manos y ojos, es el cerebro quien se lleva el gran peso de la actividad deportiva: analizar, generar estrategias, definir movimientos, almacenar y elaborar eventos estresantes, etc.

En la psicología del deporte podemos reconocer dos grandes etapas: La primera se ha enfocado en la psicomotricidad (los procesos que permiten enviar señales desde el cerebro hacia el cuerpo y solicitar movimiento) y en la motivación como principal motor de la actividad competitiva. La segunda etapa se ha enfocado más en el desarrollo de las capacidades mentales o habilidades cognitivas, la inteligencia emocional y regulación de estados anímicos, y la administración del estrés. (Tamorri, 2004).

Para comprender la importancia de la psicología y otras neurociencias en el deporte, primero debemos revisar algunas definiciones:


Procesos cognitivos: Refiere a mecanismos que se activan en el cerebro al verse enfrentados a diferentes tareas, o al recibir diferentes estímulos de fuentes externas (los sentidos) o internas (ideas, memoria, imaginación) (Banyard, 1995; Piaget, 1975)


Habilidades cognitivas: Son aquellas que, a través del uso de los procesos cognitivos, nos permiten elaborar los estímulos de manera compleja para almacenar y organizar información, analizarla y generar múltiples respuestas en periodos muy cortos de tiempo, con el fin de resolver problemas (Vázquez, 2010)


Neuroplasticidad: Puesto en palabras simples, es la capacidad de la red neuronal para reorganizarse y expandirse (Garcés & Suárez, 2014). A medida que aprendemos cosas,. nuevas redes neuronales nacen, y se fortalecen con la repetición y utilización de esa nueva información.(Aguilar, Espinoza, Oruro & Carrión, 2010).



Entenderemos, entonces, que gracias a la neuroplasticidad nuestro cerebro está en constante desarrollo, permitiendo el fortalecimiento de procesos cognitivos, y finalmente perfeccionando algunas habilidades cognitivas.


Si bien existen muchas habilidades complejas, la experiencia nos demuestra que en el esport nos servimos principalmente de 10: Memoria, Atención, Concentración, Motivación, Capacidad de asociación, Inhibición, Planificación, Flexibilidad, Interpretación, y Lenguaje. Estas habilidades pueden funcionar por separado, o en conjunto y generar habilidades aún más complejas; la mezcla de todas estas habilidades aplicada en un juego en particular es lo que entenderemos como “game sense”.


Pongamos un ejemplo:


Un equipo de VALORANT se encuentra jugando un match en un torneo:



Lo más corto que podría ser el partido es de 13 rondas que duran en promedio 1,5 minutos. Hablamos de al menos 20 minutos en donde la Concentración debe mantenerse y la Atención debe estar disponible. Si alguno de nuestros jugadores tuviera un lapso de concentración menor a 20 minutos, es probable que nuestro equipo pierda ventaja. Por otro lado, en cada una de las rondas debemos memorizar información sobre el enemigo, nuestro equipo, el mapa, la estrategia, etc. Si no tenemos nuestra Memoria con un desarrollo óptimo, es posible que comencemos a confundir información con rondas anteriores (o incluso con otros partidos). Ahora bien, es posible que estas habilidades esten muy bien entrenadas, pero tenemos una baja Inhibición conductual y poca Flexibilidad, resultando en pérdidas de control en situaciones de estrés y rigidización del pensamiento, obstruyendo la Planificación de nuevas estrategias.


Si ponen atención podrán ver que, más allá de nombrar el juego y la cantidad de rondas, no mencione absolutamente ningún detalle sobre la partida, y aún así este equipo parece tener muy pocas posibilidades de ganar el encuentro. Esa es la relevancia de la psicología, y particularmente, de los procesos cognitivos.


Como vimos en un comienzo, gracias a la neuroplasticidad podemos desarrollar todos estos procesos, permitiéndonos una base mucho más firme a la hora de enfrentarnos a un deporte electrónico, y potenciando el Game Sense.


Cada proceso podrá ser desarrollado de diferentes maneras. Por ejemplo, la memoria puede desarrollarse con alto tan simple como la lectura, sopas de letras, memorice, y la concentración, atención y planificación pueden incrementar con sesiones de Sudoku. Para mayor claridad en este último punto, se recomienda el acompañamiento de un profesional con conocimientos en el área, pero nada te impide buscar ejercicios por tu cuenta. Solo recuerda: Para que las nuevas redes neuronales se estabilicen es necesaria la repetición; en otras palabras, entrena de manera constante.


Ps. Melissa (Blossom) Maldonado

Fuentes:

Aguilar, L., Espinoza, G., Oruro, E., Carrión, D. (2001). Aprendizaje, memoria y neuroplasticidad. Temáticas psicológicas. 6(1), 7-14.

Banyard, P. (1995). Introducción a los procesos cognitivos. Ariel: Barcelona.

Piaget, J. (1975). La formación del símbolo en el niño. Fondo de Cultura Económica: México.

Tamorri, S. (2004). Neurociencias y deporte: Psicología deportiva. Procesos mentales del atleta. Paidotribo: Barcelona.

Vázquez, A. (2010). Competencias Cognitivas en la Educación Superior. Revista Electrónica de Desarrollo de Competencias (REDEC) 2 (6), 40.

Garcés, M.V., Suárez, J.C. (2014). Neuroplasticidad: aspectos bioquímicos y neurofisiológicos. Revista CES Med, 28(1), 119-132.

Más Recientes

© 2019-2020 Digitalizados. Todos los derechos reservados. Diseño Web by HyperCube